Sostenibilidad y vinos de climas frescos

Hace mucho que la viticultura ecológicamente consciente y sostenible ha dejado de ser un nicho de mercado. Las asociaciones de viticultura de países enteros, tales como Sudáfrica, California, Chile y Nueva Zelanda, han ido desarrollando continuamente sus programas de sostenibilidad. En España, Italia y Francia ya se cuentan cerca de 200.000 hectáreas de viñedos de cultivo ecológico. En el marco de la ProWein 2015, a requerimiento de la mayoría de los expositores, los vinos ecológicos vuelven a la división regular por países.

Mientras en Europa se priman unas reglas bastante estrictas y definidas internacionalmente para la producción ecológica, los países extraeuropeos tienden hacia un concepto global que incluye, además de la viticultura, los aspectos sociales del trato del personal y del comercio justo.

Para el mayor productor biodinámico del mundo, la bodega chilena Emiliana, el cambio tuvo también motivos de calidad, tal como solía resaltar frecuentemente su CEO José Guilisasti, recientemente fallecido: "Creemos que la producción sostenible y biodinámica es un requisito para tener unos viñedos que se encuentran en un equilibrio natural, lo cual se manifiesta en una mejor calidad de la uva y en mejores vinos."
 

Una parte pequeña, pero creciente, de productores del mundo entero va un paso más allá y busca el sabor original de unos vinos naturales, opuesto a los métodos industriales en la viticultura y la producción de vino. Algunos productores experimentan con la maceración en vinos blancos, la fermentación y el almacenamiento en ánforas de barro y la supresión del uso de sulfitos.

Sin embargo, mientras estos métodos se utilicen de forma más bien aislada, se mantiene a nivel internacional la tendencia hacia vinos frescos con poco contenido alcohólico, procedentes de zonas más frescas. Sobre todo en el contexto del temido cambio climático, se procede en muchos países a plantar nuevos viñedos a mayor altitud. El pionero español de la viticultura, Miguel Torres, ha plantado viñedos al pie de los Pirineos a una altitud de 1200 m. "Se trata de una especie de seguro climático", comenta al respecto.